Seguramente has escuchado o leído sobre la teoría tradicional de los tipos de cuerpo y cómo vestirlos: “Cómo vestir si eres triángulo invertido” o “Qué prendas evitar si eres rectangular”.
Hoy quiero contarte por qué, como asesora de imagen, he decidido dejar atrás esta teoría, aunque en algún momento yo también la seguí. Además, te daré algunos consejos para que —realmente— logres vestir de manera que te veas y te sientas bien.
Sobre la teoría tradicional
Esta metodología busca simplificar la diversidad de cuerpos en solo 5 categorías:
1. Triangular: Las caderas tienen más volumen que el resto del torso.
2. Ovalado: El volumen se concentra principalmente en la zona del abdomen.
3. Triángulo invertido: Mayor volumen en la zona de los hombros.
4. Rectangular: Proporciones similares en hombros, cintura y caderas.
5. Reloj de arena: Hombros y caderas con volumen similar y una cintura pronunciada.
Ilustración de los 5 tipos de cuerpo en la asesoría de imagen tradicional.
Hasta aquí, no está mal que te identifiques en estas categorías. Sin embargo, siendo muy honesta, yo no logré sentirme totalmente identificada en uno de estos grupos. De lo que sí me di cuenta practicando mis primeras asesorías, es que varias mujeres se sentían cohibidas o inseguras cuando escuchaban el diagnóstico de su tipo de cuerpo. Al recibir términos como 'ovalado' o 'rectangular', sentían como si hubiera algo malo con ellas, cuando en realidad no es así.
Aquí es donde esta teoría se vuelve un poco limitante, en mi opinión. Las recomendaciones se basan siempre en crear un balance en el cuerpo. Se dice que el cuerpo reloj de arena es el 'ideal', y que los demás cuerpos que no entran en ese estándar de equilibrio deben buscarlo a través de las prendas para parecerse más a él.
Por eso, muchas de las recomendaciones son: 'Ponte esto, pero evita aquello', 'Esto te favorece, pero eso no', 'Esto se ve bien, pero aquello lo tienes que disimular'. Al final, tantas restricciones terminan quitándole la diversión al acto de vestirse.
¿Cómo vestir de manera que te veas y te sientas bien?
Quiero darte estas 3 recomendaciones para que te liberes de reglas rígidas y vuelvas a divertirte con tu ropa:
1. Recuerda que todos los cuerpos son hermosos
Mi pensamiento es: ¿Por qué buscar balancear el cuerpo y vernos todas iguales? ¿Por qué no mejor celebramos la variedad de cuerpos?
Si lo que más predomina en tu cuerpo son tus caderas y a ti te encantan, no tienes por qué disimularlas. Si lo que más sobresale son tus hombros, porque eres una atleta y estás orgullosa de eso, no tienes por qué equilibrarlos con tus caderas.
La sociedad nos ha hecho creer que debemos vernos o ser de cierta manera. La realidad es que no hay nada malo con tu cuerpo. Recuerda que eres única y hermosa así como fuiste creada.
2. Destaca lo que amas de ti
Que tu enfoque no sea disimular u ocultar esas cosas que no te gustan, porque mientras más lo intentes, más atención le darás a esa zona. Mejor ponte a pensar y, si quieres, anótalo… ¿Qué es lo que más te gusta de ti? Tus ojos, tus manos, tus piernas, tu pelo, etc.
Si te gustan tus labios, destácalos con un labial llamativo. Si te gustan tus manos, hidrátalas muy bien y ponte unas bonitas pulseras. Si te gustan tus hombros, puedes optar por blusas con los hombros descubiertos o utilizar chaquetas con hombreras para resaltarlos.
Cuando destacas esas cosas que te encantan, créeme que lo que no te gusta tanto pasará desapercibido.
3. Experimenta
Analiza cómo quieres verte y sentirte con tus prendas, y viste de acuerdo a eso. No se trata de que haya una figura perfecta. Se trata de entender cómo utilizar las proporciones con las prendas para crear las figuras que te gusten y te hagan sentir cómoda.
Experimenta y juega con las formas de las prendas en tu cuerpo. Poco a poco ve identificando qué siluetas son las que te encantan cómo se te ven y qué siluetas no te gustan tanto.
Espero que estos consejos te inspiren a divertirte con tu ropa. Si te gustaría poner esto en práctica con tus propias prendas, podemos trabajar juntas en mi sesión de styling personalizada y armar looks que te hagan sentir cómoda y segura.
Con amor,
Diliam Gioanna